Mañana lunes 12 de febrero es el encuentro entre el #PapaFrancisco y el presidente #JavierMilei.

Dos argentinos, dos mundos muy diversos, pero llamados a esta uno frente al otro.
Uno es un presidente liberal-libertario. Otro, un papa que representa el humanismo cristiano de la tradición católica latinoamericana.
En el plano de las ideas y hasta de la cosmovisión las divergencias son notables y seguramente no desaparecerán. No tiene tampoco que ser así.
Las ideas pueden distanciarnos, pero los corazones tienen capacidad para abrirse y comulgar. Somos mucho más que nuestras ideas y proyectos.
Como argentinos, uno y otro expresan «dos Argentinas» que necesitan encontrarse, mirarse, escucharse y dejarse interpelar.
Los argentinos necesitamos que esas dos Argentinas que todos llevamos dentro se encuentren con franqueza y, ¿porqué no?, con jovialidad.
Esto es importante y urgente.
Pero hay más. Mucho más.
Francisco es más que un argentino devenido en un importante líder mundial.
Es el Pastor de la Iglesia de Cristo. Y él es consciente de ello. Mucho más después de estos diez años de intenso ejercicio del ministerio petrino.
Como todo papa con esa experiencia en los hombros y en el corazón, ha adquirido una perspectiva genuinamente católica, es decir, de «totalidad», que seguramente jugará un papel beneficoso en el encuentro.
El papa y el presidente vienen de tener gestos y palabras superadores de algunas desavenencias. Hoy, en la canonización de #MamaAntula, pudimos verlo. Y nos ha hecho mucho bien.
De entre todos los múltiples y difíciles desafíos que tenemos los argentinos, uno de ellos es precisamente encontrar un terreno común para sembrar y hacer crecer el bien común.
Rezo por este encuentro de mañana. Rezo cada día por nosotros, los argentinos, aprendices un poco revoltosos del arte de la convivencia y la fraternidad.
Le pido a santa #MamaAntula, al #SantoCuraBrochero y a san #ArtemidesZatti que nos acompañen en el camino que transitamos como pueblo.