Pecado, arrepentimiento y gracia

«La Voz de San Justo», domingo 1º de octubre de 2023

“Jesús les dijo: «Les aseguro que los publicanos y las prostitutas llegan antes que ustedes al Reino de Dios. En efecto, Juan vino a ustedes por el camino de la justicia y no creyeron en él; en cambio, los publicanos y las prostitutas creyeron en él. Pero ustedes, ni siquiera al ver este ejemplo, se han arrepentido ni han creído en él».” (Mt 21, 31-32).

Nuevamente una parábola de una viña. Ahora: un padre que envía a sus dos hijos a trabajar. Uno dice que va, pero no lo hace; el otro, se rebela, pero, al final, hace caso. La enseñanza es clara: lo que cuenta para Dios no es una declamada rectitud religiosa, sino la decisión de arrepentirse de los propios pecados, confiarse a Dios y vivir según esa decisión.

Es un hecho que las personas religiosas, en general, rechazaron a Jesús, mientras que los “pecadores” lo acogieron con gusto. ¿Sigue siendo así ahora? Es bueno pensarlo un poco.  

Quienes saben de fracaso, errores y quiebres profundos en su vida suelen desarrollar una sensibilidad muy afín a lo que el Evangelio describe cuando habla de la humildad de la conversión. El orante de la Biblia lo había formulado con palabras de alto contenido espiritual: “Señor, tú no desprecias el corazón contrito y humillado.” (Salmo 50, 19).

Digámoslo de una buena vez: los “pecadores” suelen estar más cerca de Dios que los que se autoperciben puros. Por eso, Jesús prefiere su compañía, aunque tiende la mano a todos.

Hoy, 1º de octubre, celebramos a santa Teresa del Niño Jesús (santa “Teresita” para el pueblo cristiano). En un momento de enorme lucidez, le pidió a Dios sentarse a la mesa de los pecadores. Solo allí se saborea la misericordia que salva.

Santa Teresita: ruega por nosotros. Amén.

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