De las sombras a la Luz

Domingo 15 de marzo de 2026, 4º de Cuaresma o Domingo «Laetare»: Juan 9, 1-41

“Entonces él exclamó: «Creo, Señor», y se postró ante él.” (Jn 9, 38).

En los primeros siglos, durante la Cuaresma, las personas adultas que se preparaban para el bautismo en la Vigilia Pascual intensificaban su camino espiritual. Por eso, este domingo proclamamos la curación del ciego de nacimiento (Jn 9, 1-41).

La fe es ese viaje de las sombras a la luz plena; de ahí que uno de los nombres antiguos del bautismo sea, precisamente, «iluminación». Este caminar de la tiniebla a la claridad demanda confianza, valentía y paciencia.

El punto de llegada es el reconocimiento personal de Jesús: «Creo, Señor». El evangelista añade una imagen poderosa: el ciego cree en Jesús y se postra ante Él.

Sin embargo, este camino no es idílico. El ciego debe enfrentar la resistencia de los líderes religiosos —atrapados en su propia soberbia— y el miedo de sus padres, que optan por el silencio antes que el compromiso. La fe siempre se abre paso entre dificultades; es, por naturaleza, una «fe probada».

En este contexto, Jesús concluye con una advertencia inquietante: «He venido a este mundo para un juicio: Para que vean los que no ven y queden ciegos los que ven» (Jn 9, 39).

¿Somos como el ciego, abiertos a la luz, o como los fariseos, cegados por nuestra rigidez?

Que Jesús cure nuestra ceguera y nos guíe en este camino.

Buen domingo y bendecida Cuaresma.

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