Domingo 8 de marzo, 3º de Cuaresma: Juan 4, 5-42

“Muchos más creyeron en él a causa de su palabra. Y decían a la mujer: «Ya no creemos por lo que tú has dicho; nosotros mismos lo hemos oído y sabemos que él es verdaderamente el Salvador del mundo»” (Jn 4, 41-42).
Así concluye el evangelio de este domingo: el encuentro de Jesús y la mujer samaritana. Merece ser meditado versículo a versículo. Se lo recomiendo.
Me detengo en su conclusión, porque allí descubro tres momentos:
- El inicio: Aquellos samaritanos empezaron a creer por el testimonio de una mujer que les contó su experiencia con Jesús.
- La maduración: Tras escucharlo a Él, la fe recibida se hizo personal: echó raíces en el corazón de cada uno.
- El camino: Sin embargo, esa estupenda confesión de fe —aun siendo correcta— es todavía incompleta. Tendrán que seguir escuchando a Jesús, conociéndolo y madurando en su entrega.
Le pasó a aquella mujer, a los samaritanos y también a nosotros… y a tantos hombres y mujeres que, en estos momentos, están haciendo camino en la fe.
Buen domingo. Bendecida Cuaresma.
