Todos hermanos

«La Voz de San Justo», domingo 5 de noviembre de 2023

“En cuanto a ustedes, no se hagan llamar «maestro», porque no tienen más que un Maestro y todos ustedes son hermanos. A nadie en el mundo llamen «padre», porque no tienen sino uno, el Padre celestial. No se dejen llamar tampoco «doctores», porque sólo tienen un Doctor, que es el Mesías. Que el más grande de entre ustedes se haga servidor de los otros, porque el que se ensalza será humillado, y el que se humilla será ensalzado” (Mt 23, 8-12).

El enfrentamiento de Jesús con sus adversarios alcanza su cúlmen en el capítulo veintitrés del evangelio. Hoy escuchamos su introducción. La acusación de fondo es la de una apariencia de rectitud y de piedad: “Atan pesadas cargas y las ponen sobre los hombros de los demás, mientras que ellos no quieren moverlas ni siquiera con el dedo. Todo lo hacen para que los vean: agradan las filacterias y alargas los flecos de sus mantos…” (Mt 23, 4-5).

Hay una palabra para esta conducta: hipocresía. Es una amenaza para todo hombre o mujer religiosos, tanto para aquellos adversarios de Jesús, como para quienes hoy nos reconocemos sus discípulos o somos pastores. Vale la pena estar advertidos.

Jesús, sin embargo, no se queda en la mera acusación. Con sabiduría señala el remedio. Lo indica en las palabras que dirige a sus discípulos que citamos: en definitiva, el reconocernos iguales y hermanos nos precave de subirnos al pedestal, sintiéndonos superiores a los demás.

Quedémonos rumiando estas palabras finales de Jesús: “Que el más grande de entre ustedes se haga servidor de los otros, porque el que se ensalza será humillado, y el que se humilla será ensalzado” (Mt 22, 11-12).

No es cuestión de nombres (maestro, padre o doctor), sino de actitud.

“Señor Jesús: humildes y servidores como vos. Amén”

Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.