Gracias Jorge!

Posteo del Padre Alejandro Puiggari en Facebook

En estos días Facebook debe ser testigo incansable de lo que un buen sacerdote significa para la Iglesia y para toda la gente…

Estarán quienes rescatarán a Jorge Truco persona, amigo, creyente, catequista, compañero, hermano, padre…

Se rescatará su humildad, su sabiduría… su alegría, su escucha… su capacidad para trabajar en equipo, su pragmatisno para simplificar lo complejo y poner en marcha los sueños…

En estos días muchos testigos tendremos de un creyente peregrino, profundamente humano, apasionadamente comunitario, que gusto de priorizar la catequesis de adultos sin perder el corazón y la simpleza del niño…

Todo esto y mucho más seremos testigos en estos días en las redes, entretetejendo un Magnificat federal y eclesial, donde misteriosamente en conviven el dolor y orfandad con la serena alegría Pascual y certeza de una fe que mira a un cielo psra seguir andando nomas en esta tierra en la estamos llamados a hacer un poco de lío para ser socios activos de una fe encarnada que gusta de ser pueblo y hermanos de todos…

Pero, Jorge, con el peligro de parecer autorreferencial, déjame personalmente decirte GRACIAS!!!

Porque en Vos Dios regalo un ladero de lujo, para juntos animar estos dos bendecidos pulmones de la Catequesis Nacional, la Junta y el ISCA.

GRACIAS por hacer tan fácil el caminar juntos privilegiando siempre la Comunión…

GRACIAS por esta experiencia de estos años de hacer realidad lo sinodalidad en cada discernimiento, sueño y proyecto…

GRACIAS por tu mirada realista, tu consejo de hermano y amigo, tu opinión lejos de toda obsecuencia, tu sana obsesión por hacer la transparencia, tu permanente búsqueda por incluir, tu artesanal manera de acompañar sin invadir y de simplificar aquello que torpemente empezábamos a enredar…

GRACIAS JORGE por el llamado telefónico diario, la rapidez en responder el WhatsApp ante una consulta o texto a revisar, la permanente vocación de tender puente y acuerdos entre la JUNTA NACIONAL y el ISCA.

Te voy a extrañar… te va extrañar quien me suceda en el ISCA como Rector.

Todavía no caigo… me parece un sueño, una pesadilla.
Me quedo con lo conversado por teléfono el sábado cuando te llame desde el Santuario de la Virgen del Valle en Catamarca. «Encomendame a la Virgen me pediste»… y si lo hice.

Hoy soy yo el que te pide… encomendamos a todos los que tenemos este metejon incurable por la catequesis a la Madre y a tantos amigos del cielo.
Para que tomemos lo más lindo de Vos para seguir al Único MAESTRO y como te gustaba decir, robándole letra al beato Angelelli, porque a pesar del dolor «HAY QUE SEGUIR ANDANDO»…

Una palabra de cercanía y esperanza

San Francisco, 1 de julio de 2021

Queridos amigos y hermanos:

Les agradecemos que nos permitan compartir una “palabra de cercanía y esperanza” en nombre de la Iglesia diocesana de San Francisco.

La dirigimos a todos los que comparten con nosotros la pasión por la vida, el bien común y la esperanza en estos tiempos de pandemia: hombres y mujeres, familias, comunidades, organizaciones de la sociedad civil y autoridades.

Es una palabra que brota del corazón iluminado por la fe que nace del Evangelio de Cristo. Nos reconocemos sus discípulos y miembros de la Iglesia católica que vive en cada una de las comunidades que forman nuestra diócesis.

Vivimos tiempos muy difíciles, de angustia e incertidumbre. Experimentamos temor, soledad, desaliento y cansancio. Tiempos que ponen al descubierto nuestra fragilidad y vulnerabilidad. Este dolor es patrimonio de todos: niños y ancianos, jóvenes y adultos. La enfermedad nos ha arrebatado a seres amados. Muchos lloramos la pérdida de familiares y amigos. Para todos nuestro respeto, cercanía y oración. En medio de estas circunstancias damos gracias a Dios por el inapreciable regalo de la vida. Hemos renovado nuestra conciencia de que somos responsables de cuidar nuestra propia vida y la de nuestro prójimo.

Mientras vamos caminando juntos, soportando el peso de estas circunstancias, descubrimos signos luminosos que alientan nuestra esperanza. Es la entrega generosa y perseverante de aquellos que, en el ejercicio de su profesión, en la responsabilidad de su trabajo, sumándose como voluntarios, enfrentan cada día la lucha por cuidar y ayudar a sanar a los enfermos y proteger a los más frágiles, por acompañar a los que sufren, por sostener la educación de nuestros niños y jóvenes, por ayudarnos a tomar conciencia y a cuidarnos unos a otros. Estos gestos nos impulsan a admirar la grandeza del corazón de tantos hombres y mujeres que aportan su invalorable esfuerzo en estos duros momentos. Muchas gracias por hacer patente lo más bello y noble de lo que somos capaces los seres humanos cuando nos disponemos sinceramente a hacer el bien sin mirar a quien.

La pandemia no ha terminado y hay que seguir desandando el camino. Los creyentes, sabemos que la vivencia de la fe no aporta soluciones mágicas a nuestras necesidades. La fe es un

don en el que nos apoyamos para asumir la vida como se presenta con la confianza puesta en las manos de Dios Padre y Creador de todos.

Las comunidades eclesiales, con la ayuda de la Gracia de Dios, vamos aprendiendo a responder a los nuevos desafíos que se nos presentan. La oración por todos, hecha en nuestros hogares; el ofrecimiento de la Santa Misa, participando de ella de modo presencial o virtual; el acompañamiento de los hermanos más vulnerables y la ayuda a los más pobres, especialmente a través de Caritas son parte del granito de arena que queremos sumar al esfuerzo común de nuestra sociedad.

Queremos hacerles llegar una invitación: compartir un momento de oración el próximo 9 de julio a la hora 18:00. Se realizará desde la catedral en conexión con las demás parroquias y comunidades que forman la Iglesia diocesana de San Francisco. En el Día de la Patria deseamos compartir la oración por quienes fallecieron víctimas del Covid 19 junto a sus familias, pedir por todos los que siguen afrontando lo más duro de la pandemia (enfermos y personal de salud), agradecer a Dios por las bendiciones con la cuales no deja de acompañarnos. La oración compartida, especialmente en momentos duros, nos permite reavivar la esperanza. Es una necesidad vital de las personas y de la misma sociedad puesta a prueba.

Queremos que este mensaje nos ayude a todos a no rendirnos, a no sentirnos vencidos, a confiar frente a todo lo que nos pasa.

Como San Francisco de Asís lo hacía con sus hermanos, les deseamos a todos: Paz y Bien. Muchas gracias.

+ Sergio O. Buenanueva

obispo de San Francisco.

Por el Consejo Diocesano de Pastoral:

Rosana Rocchiccioli, Coordinadora

Nélida Aragno, Secretaria de Pastoral