Plegaria por la Patria

Acto por el 25 de mayo de 2022 – Ciudad de San Francisco

Dios Eterno, Señor de los pueblos: bendecimos tu Nombre que es Paz, Compasión y Justicia.

Reconocemos la asistencia de Tu Espíritu, en los días de prosperidad y gozo, como en los de adversidad y dolor.

Nunca nos has abandonado, ni siquiera en los momentos de infidelidad. Tu mano poderosa y paterna, nos conduce por el camino de la fraternidad y la solidaridad, mediante la justicia y la verdad, hasta la Patria Eterna, de la cual ésta, nuestra Patria Argentina, está llamada a ser signo y figura.

Reconociendo todos estos beneficios de tu amor providente, y renovando nuestra voluntad de ser fieles a tus designios: te damos gracias por nuestra Argentina, su historia, su tierra generosa, su pueblo, la diversidad de personas, regiones y culturas, formas de ver y de pensar que la enriquecen y dinamizan.

En este nuevo aniversario del primer gobierno patrio, reunidos para bendecirte, darte gracias y rogarte, te suplicamos por su presente y su futuro:

Señor, que afiancemos con convicción nuestra convivencia democrática en el respeto por el estado de derecho y las legítimas diferencias. En esta hora grave de la humanidad, te suplicamos, de manera especial, por la paz en el mundo. Pacifica los corazones violentos y que prevalezca una mirada compasiva hacia los que sufren.

Como argentinos, hemos dicho “nunca más” a la violación de los derechos humanos. Quisiéramos pronunciar también un “nunca más” a toda forma de violencia política, de corrupción, de sectarismo o de unanimismo que niega la pluralidad. Haznos celosos de la verdad y de la justicia.

Que trabajemos concordes por una vida digna para todos, especialmente para los más pobres y postergados. Que todos tengan techo, tierra y trabajo. Que cada chico y chica argentinos puedan soñar con su personal proyecto de vida con amplitud, esperanza y mucha pasión. Enséñanos a tratarnos como semejantes, amigos y hermanos. Ayúdanos, Padre, a afianzar la fraternidad entre todos los argentinos.

Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.