Hemos conocido el Amor

“La Voz de San Justo”, domingo 9 de mayo de 2021

“No hay amor más grande que dar la vida por los amigos” (Jn 15, 13).

Comenzamos a transitar el último tramo de este tiempo pascual “en pandemia” 2021. ¿Qué nos va quedando en el corazón de lo que hemos vivido?

El Evangelio de hoy puede ayudarnos a comprender nuestra experiencia del camino y a ponerle palabras.

Cincuenta días dura la conmemoración anual de la Pascua cristiana. Cincuenta días para poner de relieve o hacer emerger la Pascua que acontece en el camino de la existencia de quienes tratamos de vivir como discípulos de Jesús. El bautismo nos ha puesto en ese camino.

Por eso, nos podemos preguntar: ¿Qué nos ha pasado en el camino?  

Digámoslo con palabras del apóstol san Juan: “Nosotros hemos conocido el amor que Dios nos tiene y hemos creído en él.” (1 Jn 4, 16).

O, más breve: hemos conocido el Amor. Y el amor más grande: el de Dios en la entrega de Jesús, su Hijo. El Espíritu lo ha clavado en el centro de nuestro corazón. Y, por eso, todo ha cambiado para nosotros.

Ese amor grande del Dios Amigo ilumina nuestra mirada. Desde allí vemos el mundo, nuestra vida, el futuro. Hemos empezado a comprender que, allí donde hay, aunque más no sea, un pequeño movimiento de amor allí está actuando la fuerza renovadora del Resucitado.

Es bueno decirlo en este tiempo de tanta incertidumbre, pero también, de tantos gestos humanos de amor, de solidaridad, de empatía y compasión. A los ojos de la fe cristiana, todos ellos nos cuentan el Amor grande de Dios, presente y activo en el mundo.

Como los discípulos de Emaús, también nosotros estamos llamados a contar lo que hemos vivido. Al contarlo, la esperanza crece, firme y pujante, abriéndonos al futuro.

Te invito entonces a orar: “Señor Jesús resucitado, nos has llamado tus amigos. Hemos conocido el amor más grande: el que te impulsó a dar la vida por nosotros. Qué nunca dejemos morir en nosotros la gratitud y el asombro por ese amor con el que hemos sido salvados y transformados. Que se convierta en el canto nuevo que entonamos con nuestra vida. Amén”